¿De qué sirve seguir posicionando en Google si cada vez más respuestas se resuelven antes de que el usuario haga clic? Llevo meses dándole vueltas a esta pregunta. Y sospecho que no soy el único. Tras el último Google I/O de mayo de 2026, la conversación sobre SEO y posicionamiento en motores generativos se ha llenado de titulares alarmistas, predicciones sobre la muerte del tráfico orgánico y promesas de supuestos atajos para aparecer en las respuestas de la inteligencia artificial. Sin embargo, más allá del ruido, hay dos datos que merece la pena observar con atención. El primero es que Google ha confirmado que AI Mode ya supera los 1.000 millones de usuarios activos mensuales. El segundo es que, según datos publicados por Search Engine Land, alrededor del 68 % de las búsquedas terminan sin un clic.
Más allá de si interpretamos estos movimientos como una estrategia de producto, una evolución natural del buscador o una respuesta al auge de herramientas como ChatGPT, la realidad es que la forma en la que las personas descubren información está cambiando. Durante años, el SEO ha funcionado bajo una lógica relativamente estable. Creamos contenidos, optimizamos páginas, trabajamos la autoridad del dominio, lanzamos estrategias de linkbuilding y competimos por aparecer en las primeras posiciones de Google. El objetivo era claro: captar la atención del usuario y conseguir un clic. La consolidación del AI Mode introduce una nueva capa de complejidad. Las respuestas generativas no sustituyen al buscador tradicional, pero sí modifican la relación entre el usuario, la información y las marcas.
No tengo todavía una muestra estadística lo bastante amplia como para afirmar que una táctica concreta funciona mejor que otra. Ni siquiera los grandes actores del sector ofrecen respuestas completamente claras (basta ver el debate sobre llms.txt). Pero precisamente por eso creo que puedo aportar algo diferente: compartir, desde la práctica y sin falsas certezas, qué estoy probando, qué estoy cambiando y qué aprendizajes estoy extrayendo en esta transición hacia una web cada vez más conversacional.
Si tuviera que resumir mi situación actual en una sola frase, diría que el SEO no está desapareciendo; está ampliando su campo de juego. La optimización técnica sigue siendo imprescindible, pero ya no parece suficiente. Cada vez tienen más peso la experiencia real, la autoridad temática, la distribución del contenido y la capacidad de generar confianza dentro y fuera de nuestra propia web. Estos son los cinco cambios que estoy haciendo en mi estrategia GEO.
He dejado de obsesionarme con los hacks GEO
Durante los últimos meses hemos asistido a una auténtica explosión de recomendaciones para optimizar contenidos de cara a los motores generativos. Archivos llms.txt, estructuras artificiales de preguntas y respuestas, fragmentación extrema del contenido o implementaciones masivas de Schema se han presentado, en algunos casos, como la llave para aparecer en ChatGPT, Gemini o Perplexity. Sin embargo, los anuncios de Google en mayo de 2026 han aportado una dosis de realidad bastante necesaria. La compañía ha dejado claro que las AI Overviews y el AI Mode se alimentan del mismo índice que la búsqueda tradicional. Dicho de otra forma: no existe una web paralela para la inteligencia artificial.
Esto no significa que la optimización técnica haya dejado de ser relevante. Los datos estructurados, una buena arquitectura de la información o una correcta indexación siguen siendo fundamentales. Lo que cambia es la expectativa. Ya no espero que una implementación técnica aislada me ayude a conseguir visibilidad generativa. Hoy entiendo la capa técnica como un requisito de entrada, no como un factor diferencial.
Si una IA no puede acceder, interpretar o extraer información de una página, difícilmente podrá recomendarla. Pero, una vez superada esa barrera, el verdadero elemento diferenciador vuelve a estar en el contenido, la experiencia y la autoridad. Por eso, estos son algunos aspectos técnicos que sigo considerando prioritarios:
- Revisar la política de rastreo para bots generativos como GPTBot, Google-Extended, ClaudeBot o PerplexityBot.
- Garantizar que el contenido principal sea accesible en HTML y no dependa exclusivamente de JavaScript.
- Mantener una velocidad de carga competitiva.
- Implementar datos estructurados relevantes, como
Organization,FAQPageoProduct, cuando corresponda. - Incorporar formatos fácilmente extraíbles, como tablas, listas y respuestas directas.
- Reforzar las señales de autoría y E-E-A-T.
- Monitorizar periódicamente la experiencia de navegación para agentes.
Dicho de otra forma: dedico menos tiempo a perseguir supuestos atajos y más a reforzar aquello que, independientemente de cómo evolucione la tecnología, seguirá teniendo valor. Porque, al final, la pregunta no es si la IA puede leer tu contenido. La pregunta es si considera que merece la pena utilizarlo.
Estoy escribiendo más desde la experiencia y menos desde el resumen
Durante mucho tiempo, una parte relevante del trabajo editorial consistía en investigar, recopilar información y sintetizarla de forma útil para el lector. El problema es que la inteligencia artificial ya hace eso extraordinariamente bien. Puede resumir informes, explicar conceptos o comparar herramientas en cuestión de segundos. En ese contexto, limitarse a reorganizar información disponible deja de ser una ventaja competitiva.
De hecho, podría haber elaborado un resumen sobre las más de 200 novedades que Google presentó después de su evento pero, seguramente, habrás hecho lo mismo que yo. Abrir un Notebook LM, pedirle que te haga un análisis de más de 50 fuentes fiables y después generarte un podcast que escuchabas al mismo tiempo que entrenabas en el gimnasio. Te comparto una plantilla para que la puedas utilizar en cualquier tema de interés:
ROL
Actúa como un analista senior especializado en [ÁREA DE CONOCIMIENTO], con experiencia en investigación documental, análisis de tendencias, estrategia digital y evaluación crítica de fuentes.
TAREA
Investiga, identifica y analiza documentación actualizada sobre [TEMA PRINCIPAL], con foco en las mejores prácticas, tendencias, metodologías, cambios recientes y recomendaciones aplicables a [AÑO O PERIODO DE REFERENCIA].
El objetivo NO es generar una pieza final de contenido, sino construir una guía documentada, práctica y basada en fuentes fiables que permita comprender el estado actual del tema analizado.
CONTEXTO
Audiencia objetivo: [PÚBLICO OBJETIVO]
Sector o industria: [SECTOR]
País o mercado prioritario: [PAÍS O REGIÓN]
Objetivo de la investigación: [INFORMAR / TOMAR DECISIONES / DISEÑAR UNA ESTRATEGIA / CREAR CONTENIDO / FORMACIÓN INTERNA]
FUENTES PRIORITARIAS
Prioriza siempre las fuentes oficiales o directamente relacionadas con el tema investigado.
Ejemplos:
Documentación oficial.
Centros de ayuda.
Blogs corporativos.
Documentación técnica.
Informes institucionales.
Comunicados oficiales.
Guías de uso.
Informes regulatorios.
APIs y documentación para desarrolladores.
Fuentes oficiales prioritarias
[FUENTE OFICIAL 1]
[FUENTE OFICIAL 2]
[FUENTE OFICIAL 3]
FUENTES SECUNDARIAS DE REFERENCIA
Contrasta la información con fuentes independientes, preferiblemente publicadas o actualizadas entre [AÑO INICIAL] y [AÑO FINAL].
Incluye, cuando sea posible:
Consultoras especializadas.
Medios sectoriales.
Informes de mercado.
Estudios académicos.
Benchmarks.
Organizaciones profesionales.
Analistas independientes.
Fuentes secundarias recomendadas
[FUENTE SECUNDARIA 1]
[FUENTE SECUNDARIA 2]
[FUENTE SECUNDARIA 3]
CRITERIOS DE CALIDAD
Prioriza información actualizada y verificable.
Diferencia claramente hechos, interpretaciones y opiniones.
Indica la fecha de publicación o actualización cuando esté disponible.
Identifica posibles sesgos o limitaciones de cada fuente.
No utilices rumores, especulaciones ni recomendaciones sin evidencia.
Si existe controversia o falta de consenso, expón las distintas posiciones.
OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN
Quiero obtener una documentación sólida sobre [TEMA PRINCIPAL], incluyendo:
Definición y contexto actual.
Cambios recientes y tendencias relevantes.
Buenas prácticas documentadas.
Errores frecuentes o riesgos.
Casos de uso o ejemplos reales.
Métricas o indicadores clave.
Herramientas, metodologías o recursos recomendados.
Implicaciones estratégicas para [PÚBLICO OBJETIVO].
Predicciones o escenarios futuros respaldados por expertos.Por eso estoy intentando cambiar mi forma de escribir. En lugar de preguntarme qué información debo incluir en un artículo, intento preguntarme qué puedo aportar yo que no pueda generar una IA por sí sola. La respuesta suele estar en la experiencia: en los experimentos que estoy realizando, en las dudas que me surgen, en las herramientas que estoy probando y, por supuesto, en los errores que cometo. No tengo todavía datos suficientes para afirmar que una estrategia concreta mejora la citación en motores generativos. Pero sí puedo documentar qué hipótesis estoy validando, qué señales observo y qué aprendizajes extraigo. Y, en un entorno donde todo el mundo puede acceder a la misma información, creo que esa transparencia tiene cada vez más valor.
Estoy distribuyendo más allá del blog
Otro de los cambios que estoy incorporando tiene que ver con la distribución del contenido. Durante años, el blog fue el centro de gravedad de muchas estrategias de marketing digital. Publicábamos un artículo, lo compartíamos en redes sociales y esperábamos a que el tráfico llegara desde Google. Hoy esa lógica resulta insuficiente.
La autoridad ya no se construye únicamente dentro de una web. Se construye a través de un ecosistema de contenidos, conversaciones y menciones distribuidas entre distintas plataformas. Por eso estoy experimentando con una estrategia más amplia. Algunos artículos de MarketingGenerativo.es evolucionan después en publicaciones de LinkedIn, guiones de vídeo, newsletters o debates en comunidades profesionales.
No puedo afirmar todavía hasta qué punto esta distribución mejora la visibilidad en motores generativos. Pero sí tengo la sensación de que las marcas que consiguen mantener una presencia coherente en distintos entornos tienen más posibilidades de ser identificadas como una fuente fiable. La distribución ha dejado de ser el último paso del contenido. Cada vez más, forma parte de la estrategia desde el principio.

Fuente: Geometrics. El informe de Geometrics muestra que la visibilidad generativa ya no depende únicamente del posicionamiento orgánico tradicional. Plataformas como Reddit, YouTube o LinkedIn están ganando peso como fuentes recurrentes para los modelos de IA.
Estoy cambiando mi forma de medir el éxito
Una de las consecuencias más evidentes del AI Mode es que las métricas tradicionales empiezan a contar solo una parte de la historia. El tráfico orgánico sigue siendo importante, pero ya no explica por sí solo qué está ocurriendo. Una caída del CTR no implica necesariamente una pérdida de relevancia. Un aumento de impresiones no siempre se traduce en más visitas. Y una posición estable puede convivir con una reducción significativa del tráfico.
Por eso he empezado a prestar atención a otras señales. Reviso con más frecuencia la relación entre impresiones, posición media y CTR en Google Search Console. Estoy configurando canales específicos en Google Analytics 4 para identificar mejor el tráfico procedente de asistentes de IA. Y dedico más tiempo a analizar si determinadas consultas empiezan a resolverse directamente en los resultados generativos. No se trata de abandonar las métricas clásicas, sino de interpretarlas de otra manera.
Estoy utilizando la IA para encontrar soluciones
Hay otro cambio que no esperaba y que, sin embargo, está transformando mi forma de trabajar. Cada vez hablo más con la inteligencia artificial. No para pedirle que escriba un artículo completo ni para delegar el criterio, sino para pensar mejor. Cuando detecto una anomalía en una métrica, le planteo posibles hipótesis. Cuando necesito entender una tendencia, la utilizo para contrastar escenarios. Cuando busco nuevas ideas de contenido, la convierto en un interlocutor.
Y eso cambia mucho la conversación. La IA puede ayudar a generar textos, imágenes o vídeos, pero también puede convertirse en una herramienta para explorar preguntas, conectar conceptos y descubrir perspectivas que no habíamos considerado.
Muchas de las ideas que terminan convirtiéndose en artículos de MarketingGenerativo.es nacen precisamente de esas conversaciones. No porque la IA tenga siempre la respuesta correcta, sino porque sabe hacer algo muy valioso: ayudarnos a formular mejores preguntas.
Qué te puedes llevar de todo esto para tu estrategia GEO
- Si algo estoy aprendiendo durante esta transición es que el AI Mode no marca el final del SEO, sino el inicio de una etapa mucho más exigente. Seguimos necesitando una base técnica sólida, pero ya no es suficiente.
- La ventaja competitiva no estará en conocer el último hack ni en implementar un archivo nuevo antes que nadie. Estará en construir una marca reconocible, compartir experiencia real y entender cómo colaborar con la inteligencia artificial sin delegar en ella el criterio.
- Hemos avanzado mucho, pero todavía queda un largo camino por recorrer. Y, si tuviera que responder a la pregunta con la que comenzaba este artículo, diría que sí: sigue teniendo sentido posicionar en Google. Solo que ahora posicionar significa mucho más que conseguir un clic.



